
Los pisos vinílicos homogéneos conductivos son revestimientos formulados para disipar las cargas electrostáticas de manera segura y continua. A simple vista se ven como un piso homogéneo convencional, pero su composición interna incluye elementos que permiten conducir la electricidad estática hacia la tierra en lugar de acumularla.
¿Por qué es indispensable en salas de operaciones y UCI?
En un quirófano o una unidad de cuidados intensivos conviven equipos electrónicos sensibles, oxígeno y otros gases, y personal en constante movimiento. Una descarga electrostática en ese contexto puede dañar equipos médicos delicados o, en el peor de los casos, representar un riesgo de ignición. Por ello, este tipo de piso cumple dos funciones críticas:
- Conductividad electrostática controlada: mantiene valores constantes de resistencia eléctrica.
- Prevención de descargas electrostáticas (ESD): protege equipos electrónicos sensibles y resguarda la seguridad de pacientes y personal.
¿Cómo se instala?
A diferencia de un piso normal, aquí hace falta la lámina de cobre. Se coloca sobre el sustrato antes del piso y sirve de puesta a tierra, para que la carga estática se disipe. Con el cordón de soldadura en las juntas queda una superficie continua que también cumple la función eléctrica.
Si el cobre no queda bien conectado, el piso se ve igual pero deja de disipar bien. Por eso la instalación importa tanto como el material.
¿Dónde se utiliza además de quirófanos?
- Salas de UCI.
- Salas de imágenes con equipos electrónicos sensibles (rayos X, resonancia).
- Laboratorios con instrumental de precisión.
- Otros ambientes donde una descarga estática sea un riesgo.
Este tipo de piso se instaló, por ejemplo, en el Hospital Regional de Lambayeque y en el Instituto Nacional Cardiovascular Carlos Alberto Peschiera Carrillo, en áreas de cuidados críticos.
